La muerte de Oyuki Ramírez Burciaga, magistrada del Tribunal Superior de Justicia del Estado de Zacatecas (TSJEZ), tras sufrir múltiples picaduras de abeja, puso en evidencia nuevamente los riesgos médicos asociados a estos ataques, especialmente cuando se presentan enjambres o reacciones alérgicas graves.
La funcionaria permaneció nueve días hospitalizada luego del incidente ocurrido el pasado 3 de mayo en una unidad deportiva del municipio de Guadalupe, Zacatecas, donde también resultaron lesionadas al menos seis personas.
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Aunque para la mayoría de las personas una picadura provoca únicamente dolor e inflamación local, especialistas advierten que el peligro aumenta cuando existen múltiples piquetes o cuando el organismo desarrolla una reacción alérgica severa conocida como anafilaxia- una reacción en la que aparecen de modo brusco síntomas típicos de alergia en varias zonas del organismo-.
De acuerdo con Mayo Clinic, este tipo de reacción puede desarrollarse entre 15 y 60 minutos después de la picadura y provocar dificultad respiratoria, inflamación de garganta y lengua, caída de la presión arterial, mareos, desmayo y colapso cardiovascular.
Además de la anafilaxia, las múltiples picaduras representan un riesgo adicional debido a la cantidad de veneno que ingresa al cuerpo. Los especialistas señalan que recibir decenas de piquetes puede generar toxicidad sistémica, afectar órganos internos y desencadenar complicaciones graves incluso en personas sin antecedentes de alergia.
Abejas provocan hasta 90 muertes al año en México
Datos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) indican que las abejas causan entre 80 y 90 muertes al año en el país, cifra que supera a la registrada por algunos animales venenosos como serpientes o alacranes.
Investigadores explican que el veneno de abeja contiene proteínas y sustancias químicas que generan inflamación intensa y respuestas inmunológicas que, en casos severos, pueden poner en riesgo la vida.
El escenario más peligroso ocurre durante ataques masivos de enjambres, cuando una persona recibe decenas de picaduras en pocos minutos. Expertos señalan que entre 70 y 100 picaduras pueden representar una carga tóxica difícil de contrarrestar para el organismo.
Entre los síntomas considerados de alerta se encuentran dificultad para respirar, inflamación en cara o garganta, náuseas, vómito, diarrea, fiebre, mareos y alteraciones del ritmo cardiaco.
La Cleveland Clinic advierte que muchas personas confunden una reacción grave con un malestar pasajero, lo que retrasa la atención médica y aumenta el riesgo de complicaciones.
Qué hacer ante una picadura
Especialistas recomiendan buscar atención médica inmediata cuando existen síntomas respiratorios, inflamación extensa o múltiples picaduras, particularmente en niños, adultos mayores y personas con enfermedades cardíacas o respiratorias.
En casos de anafilaxia, la aplicación inmediata de epinefrina puede ser determinante para salvar la vida mientras llegan los servicios de emergencia.
También se recomienda evitar movimientos bruscos cerca de enjambres, no intentar retirar colmenas sin apoyo especializado y alejarse rápidamente del área en caso de ataque.
Mayo Clinic advierte que las personas que ya sufrieron una reacción alérgica grave tienen hasta un 50% de probabilidades de volver a presentar anafilaxia si son picadas nuevamente.
