DÍA MUNDIAL CONTRA LA TUBERCULOSIS

Tuberculosis: fallas en detección mantienen los contagios

La tuberculosis sigue siendo un problema de salud pública en México y especialistas advierten que la detección tardía y factores como diabetes o VIH mantienen activa la transmisión

Día mundial de la tuberculosis.Créditos: Canva
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La tuberculosis persiste como un problema de salud pública impulsado por fallas en la detección, condiciones sociales y la propia resistencia de la bacteria, advirtió el doctor Jorge Tanaka, director de investigación clínica de la AMIIF.

“La tuberculosis es una enfermedad bacteriana producida por un bacilo que se llama Mycobacterium tuberculosis. Tiene una capa lipídica muy gruesa, lo que le da alta resistencia tanto al medio ambiente como a tratamientos”, explicó.

Esa característica, añadió, dificulta su control y favorece que la enfermedad se mantenga activa a lo largo del tiempo.

Una enfermedad persistente y resistente

En el día mundial contra la tuberculosis, el doctor Tanaka advirtió que "ninguna tos debe verse como alguno normal", de ahí la importancia de adoptar medidas preventivas, como el uso de cubrebocas, sobre todo si se está cerca de una persona que haya tenido una tos persistente por dos semanas o más.

El año pasado se detectaron 21,170 casos de tuberculosis respiratoria, contra unos 7,200 casos de Covid-19. El especialista señaló que la tuberculosis ha acompañado a la humanidad durante siglos y sigue siendo difícil de erradicar, aunque existe la vacuna BCG, su efectividad se concentra en la infancia.

“Ha demostrado una gran valía en niños menores de cinco años, donde puede prevenir hasta 80-85% de los casos graves”, indicó, especialmente en formas severas como la meníngea o la miliar.

Tanaka destacó que factores como pobreza, desigualdad, migración y enfermedades como diabetes o VIH favorecen su propagación, "las personas pueden ser infectantes por meses, incluso años, si no reciben tratamiento”.

Subdiagnóstico, el principal obstáculo

Uno de los mayores retos es que muchos casos no se detectan a tiempo. El doctor Jaeson Velasco Orea, del Hospital de Especialidades de Puebla, advirtió que la subdiagnosticación sigue siendo crítica.

Agregó que la falta de sospecha clínica contribuye al problema. “Muchas personas con tos persistente, fiebre, pérdida de peso o cansancio acuden varias veces al primer nivel sin que se les realicen pruebas como baciloscopía o radiografía”, explicó.

De acuerdo con el especialista, la definición operacional para sospechar tuberculosis es clara: “Incluye tos por más de dos semanas acompañada de fiebre, sudoración nocturna o pérdida de peso. Cumplir con estos criterios debe motivar la visita inmediata a una unidad de medicina familiar”.

Impacto del Covid-19 y aumento de casos

Tanaka explicó que la pandemia de COVID-19 afectó directamente la atención de la tuberculosis. “Hubo una disrupción importante en los sistemas de salud y las acciones de detección y seguimiento se vieron afectadas”, dijo.

Esto se refleja en el aumento de casos en años recientes.

En México se registran más de 18 mil casos nuevos al año y cerca de 2 mil muertes. La mayoría corresponde a tuberculosis pulmonar y afecta principalmente a personas entre 18 y 49 años.

Síntomas y diagnóstico oportuno

Los especialistas coinciden en que identificar los síntomas a tiempo es clave para frenar la transmisión. “La tos persistente por más de dos semanas debe ser motivo de sospecha”, señaló Tanaka. A esto se suman fiebre, sudoraciones nocturnas, pérdida de peso, fatiga y, en fases avanzadas, flema con sangre.

El diagnóstico se realiza mediante estudios como baciloscopía, pruebas moleculares y radiografía de tórax; el tratamiento requiere disciplina y seguimiento médico. “No es de pocos días; implica varios medicamentos durante al menos seis meses”, explicó Tanaka.

Advirtió que abandonarlo antes de tiempo puede generar resistencia. “Eso complica el tratamiento, lo hace más largo, más tóxico y menos efectivo”.