A sus 79 años, el presidente Donald Trump colocó su estado de salud en el centro del debate público, tras un par de entrevistas en las que habló sobre su edad, su condición física y decisiones médicas que ya han generado cuestionamientos.
En una entrevista con The New York Times, el presidente Trump aseguró que hoy se siente incluso mejor que cuando asumió el cargo por primera vez. “Físicamente me siento igual. Me siento igual que hace 40 años”, incluso elogió la agudeza mental de personas mayores que conoce, como por ejemplo, Gary Player, profesional de golf retirado de 90 años. En contraste, lanzó una crítica a su antecesor, Joe Biden, de 83 años, al afirmar que “es lo peor que les ha pasado a los ancianos”.
Con el medio estadounidense, Trump habló sobre su consumo diario de aspirina y reiteró que toma 325 miligramos al día, una dosis que, de acuerdo estudios de la FDA no se sustenta el uso de la aspirina como un medicamento preventivo para quienes no han sufrido un ataque cardiaco, un derrame cerebral o problemas cardiovasculares, un uso que se califica como de “prevención primaria”. A pesar de ello, Donald Trump aseguró que nunca ha tenido infarto y explicó su decisión señalando que busca mantener una “sangre fina y agradable”.
En una entrevista previamente con The Wall Street Journal, el mandatario atribuyó los moretones visibles en sus manos precisamente a esa alta dosis de aspirina. Reconoció que sus médicos han recomendado una dosis menor, pero que ha mantenido la más alta durante años.
Especialistas citados por CNN y datos de la Mayo Clinic señalan que, aunque la aspirina puede ayudar a prevenir infartos o derrames en dosis bajas (generalmente alrededor de 81 mg), su uso prolongado en dosis altas incrementa el riesgo de sangrados y hematomas, especialmente en adultos mayores, motivo por el cual muchos médicos han dejado de prescribirla como prevención diaria después de los 70 años.
¿Cuáles son todos los problemas de salud que padece Donald Trump?
Este 17 de julio de 2025, la Secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, informó que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue diagnosticado con insuficiencia venosa crónica tras detectarse una ligera hinchazón en sus piernas, particularmente en las pantorrillas.
De acuerdo con la Cleveland Clinic, la insuficiencia venosa crónica (IVC) ocurre cuando las venas de las piernas se dañan y no pueden funcionar correctamente. En una persona sin este padecimiento, las válvulas de las venas de las piernas mantienen el flujo sanguíneo de retorno al corazón.
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