Mientras el brote de sarampión ha reactivado alertas sanitarias y el uso de cubrebocas en algunas entidades del país, la tuberculosis respiratoria avanza de forma paralela en México. En lo que va de 2026, ya se han confirmado más de 1,100 casos, con 10 estados concentrando la mayor carga de contagios, de acuerdo con datos oficiales de la Secretaría de Salud.
Para el epidemiólogo Jaeson Velasco Orea, del Hospital de Especialidades de Puebla, este repunte no es casual. Dijo a Sumédico que, México atraviesa una transición demográfica con una población cada vez más envejecida, y con la edad, por lo que, el sistema inmunológico pierde eficacia, lo que incrementa la susceptibilidad a infecciones como la tuberculosis.
A este escenario se suma el rezago en vacunación heredado de la pandemia, particularmente de la BCG, una vacuna clave para prevenir formas graves de la enfermedad en recién nacidos, aunque no protege contra la tuberculosis pulmonar, la más común. “La prevención y la detección temprana son hoy más importantes que nunca”, advirtió el especialista.
Tuberculosis, una amenaza vigente
Uno de los principales retos, alertó Velasco Orea, es la subdiagnosticación. La Organización Mundial de la Salud estima que tres millones de personas con tuberculosis no son diagnosticadas ni notificadas cada año, lo que favorece la transmisión comunitaria.
“Pacientes con tos persistente, fiebre, pérdida de peso o cansancio suelen acudir varias veces al primer nivel de atención sin que se les soliciten pruebas básicas como baciloscopía o radiografía”, explicó. La sospecha clínica debe activarse cuando la tos dura más de dos semanas y se acompaña de fiebre, sudoración nocturna o pérdida de peso.
A ello se suma el riesgo de farmacorresistencia, cuando la bacteria desarrolla mecanismos que dificultan su tratamiento. “Los microorganismos también buscan sobrevivir”, señaló el epidemiólogo, al advertir sobre el impacto de tratamientos incompletos o tardíos.
Factores de riesgo en aumento
Además de la edad avanzada y el VIH, la tuberculosis está estrechamente ligada a diabetes, desnutrición y enfermedades que debilitan el sistema inmune. El especialista Velasco Orea destacó que los binomios tuberculosis-VIH y tuberculosis-diabetes están impulsando un incremento significativo de casos, lo que obliga a reforzar las estrategias de salud pública enfocadas también en enfermedades crónicas.
¿Dónde se concentran los casos?
En 2026, los estados con mayor número de casos confirmados son Veracruz, Baja California, Nuevo León, Chiapas, Tamaulipas, Sonora, Tabasco, Jalisco, Guerrero y Chihuahua, entidades que concentran la mayor carga de la enfermedad.
Síntomas que no deben ignorarse
La tuberculosis respiratoria se manifiesta con tos persistente, en ocasiones con flemas o sangre, pérdida rápida de peso, fatiga constante, sudoración nocturna y fiebre. Ante estos signos, los especialistas insisten en acudir de inmediato a una unidad de salud.
Mientras el país enfrenta brotes simultáneos como el sarampión y la tuberculosis, los expertos coinciden en que la vigilancia epidemiológica, la vacunación y el diagnóstico oportuno serán claves para evitar una crisis mayor.
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