SORDERA

Sordera: la discapacidad que no se ve, pero millones padecen

La pérdida auditiva no solo impide escuchar: provoca aislamiento, depresión, vértigo y daño irreversible y especialistas alertan que es un problema de salud pública subestimado y cada vez más frecuente en jóvenes

Créditos: (Canva)
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Perder la audición no significa únicamente escuchar menos, sino que implica aislamiento social, afectaciones emocionales, problemas de equilibrio y, en muchos casos, una discapacidad permanente.

Para el doctor Gonzalo Corvera, neurotólogo y director del Instituto Mexicano de Otología y Neurotología, los trastornos del oído siguen siendo invisibles pese a su alto impacto en la vida diaria.

“A través de la audición convivimos. La gente que empieza a perder la audición se empieza a apartar de la familia, deja de participar”, dijo el especialista, en el podcast Vida Sana, de Sumédico. Dijo que en el caso de los niños, la consecuencia puede marcar todo su desarrollo: “Los niños que nacen sin audición no aprenden igual. No aprenden a leer y escribir".

El especialista advierte que la afectación también alcanza la salud mental, debido a que “la gente que va perdiendo audición tiene más depresión. Sienten que se sienten menos valorados como personas. Es una cosa difícil de sobrellevar”, dijo el doctor Corvera, quien destacó que “la sordera profunda es discapacitante y la gente no se da cuenta de eso”.

Pero además, el oído no solo sirve para oír, también es clave para el equilibrio. Cuando se deteriora, aparecen mareos y vértigos. “Cuando vamos perdiendo el oído, vamos perdiendo equilibrio. Y cuando se va perdiendo un oído más que el otro, es cuando aparecen vértigos”, explica.

Aunque suele asociarse con la vejez, la pérdida auditiva está creciendo entre jóvenes por la exposición constante al ruido, especialmente por el uso de audífonos a alto volumen. “Estamos viendo daño por trauma acústico, teníamos como un 4% de casos que eran de niños de menos de 18 años, que es demasiado elevado”, alertó. Y el daño suele ser irreversible: “no, la solución es la prevención, ya que se dañó el oído, no lo podemos reparar”.

Uno de los primeros focos rojos es el zumbido en los oídos, conocido como tinnitus. “Es uno de los primeros síntomas de daño de audición, si ese zumbido no se quita al día siguiente, ya se está hablando de un daño permanente”, advirtió.

Para el especialista, se trata de un problema de salud pública poco dimensionado " es un tema muy subestimado”, afirmó, por lo que, la recomendación es bajar el volumen de los audífonos, realizar estudios auditivos en etapas clave de la vida y acudir a revisión ante cualquier sospecha.