Hace apenas unos años, el nombre de Ousmane Dembélé era sinónimo de frustración y potencial desperdiciado. Su llegada al Barcelona en 2017 por una cifra récord de 105 millones de euros lo colocó bajo una presión inmensa que, sumada a una alarmante fragilidad física, convirtió su paso por el Camp Nou en un calvario de lesiones y críticas.
Las lesiones musculares, especialmente en los isquiotibiales, se convirtieron en una constante que le impidió mostrar la chispa y el desequilibrio que lo habían convertido en una de las mayores promesas del futbol europeo.
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Más de 25 lesiones y más de 700 días de baja
El historial médico de Dembélé durante su estancia en el Barcelona es estremecedor. Según datos recopilados por la plataforma especializada Transfermarkt, el extremo sufrió numerosas lesiones que lo mantuvieron alejado de los terrenos de juego durante largos periodos.
Se estima que, en sus seis temporadas en el club catalán, acumuló al menos 14 lesiones musculares, lo que se tradujo en la asombrosa cifra de 784 días de baja.
Algunas de las lesiones más graves que marcaron su carrera fueron la rotura de isquiotibiales que sufrió en su primera titularidad con el Barcelona en septiembre de 2017, que lo marginó durante 107 días y 24 partidos, y la lesión de rodilla que padeció en junio de 2021, que lo mantuvo fuera durante 135 días.
Su temporada 2019-2020 fue particularmente nefasta, acumulando 298 días de baja y perdiéndose 39 encuentros debido a diversas dolencias musculares. A lo largo de su carrera en el Barcelona, Dembélé se perdió un total de 102 partidos. A estas cifras se sumaron problemas de disciplina y profesionalismo que empañaron aún más su imagen.
El cambio de aires que lo llevó al Balón de Oro
El punto de inflexión en su carrera llegó en el verano de 2023, cuando el Paris Saint-Germain decidió apostar por él. Lejos de la presión del Camp Nou y con un nuevo enfoque en la preparación física y la prevención de lesiones, el jugador francés experimentó una transformación radical. El propio Dembélé reconoció haber cambiado muchos hábitos para cuidar su cuerpo, y los resultados no pudieron ser mejores . En el PSG, su rendimiento se disparó y su fragilidad física quedó atrás, lo que le permitió mostrar todo su talento y desequilibrio de forma constante.
Esta consistencia y su impacto en el terreno de juego, tanto a nivel de clubes como con la selección francesa, lo llevaron a conquistar el Balón de Oro, el premio individual más prestigioso del futbol.
La noticia de su galardón fue recibida como un merecido reconocimiento a su increíble capacidad de superación. "Pasé de tener muchos contratiempos físicos en el Barcelona a cambiar muchas cosas en la prevención de lesiones, y ha dado sus frutos", declaró el jugador tras recibir el premio.
Goles y liderazgo en la máxima cita mundialista
En el presente Mundial, Dembélé se ha consolidado como uno de los principales referentes ofensivos de la selección francesa. Su velocidad, regate y capacidad para desequilibrar han sido fundamentales en el esquema del equipo, y sus goles lo han convertido en la gran estrella del torneo.
El extremo, que en el pasado fue criticado por su irregularidad, se ha transformado en un jugador decisivo y maduro, asumiendo la responsabilidad de guiar a su país en la búsqueda del título mundial.
En el actual Mundial 2026, Dembelé ha marcado 4 goles y junto a Mbappé busca llevar a Francia a su tercer campeonato de la Copa del Mundo de la FIFA.
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