SIESTA

¿Tomar siesta sí o no? Esto dice la ciencia

Conoce lo que dice la ciencia sobre tomar siestas durante el día

Tomar una siesta ¿sí o no?
Tomar una siesta ¿sí o no?Créditos: (Canva)
Escrito en VIDA SANA el

La siesta es una tradición arraigada en muchas culturas, pero también un tema que genera controversia en el ámbito de la salud. Mientras algunos la defienden como un hábito revitalizante, otros advierten sobre sus posibles riesgos. Lo que dice la ciencia es que, como en casi todo, la clave está en la duración y el contexto de cada persona.

Estudios recientes han demostrado que una siesta corta, de unos 20 minutos, puede ser un verdadero "botón de reinicio" para el cerebro. Mejora el estado de alerta, la memoria y la capacidad de resolución de problemas, además de reducir los niveles de cortisol, la hormona del estrés. Sin embargo, cuando la siesta se alarga más de la cuenta, los beneficios pueden convertirse en riesgos para la salud cardiovascular y metabólica.

¿Cuánto debe durar la siesta ideal?

La duración ideal de una siesta es de 20 a 30 minutos. Este periodo permite descansar sin caer en el sueño profundo, lo que evita la temida "inercia del sueño", esa sensación de aturdimiento y pereza al despertar. 

Incluso la NASA ha respaldado esta práctica: sus estudios muestran que siestas de 20 a 30 minutos mejoran el rendimiento de los astronautas en un 50%. Para quienes necesitan un impulso extra, existe la estrategia del "nappuccino": tomar café justo antes de una siesta de 20 minutos para que la cafeína haga efecto al despertar.

La duración ideal de una siesta es de 20 a 30 minutos. (Foto: Canva)

¿Cuándo la siesta se vuelve riesgosa?

El problema surge cuando la siesta se extiende más allá de la media hora. Dormir más de 30 minutos durante el día se ha asociado con un mayor riesgo de hipertensión, enfermedades cardiovasculares y obesidad. 

Un estudio presentado en el Congreso de la SEC 2024 encontró que las siestas prolongadas (>30 min) duplicaban el riesgo de eventos cardiovasculares en pacientes con enfermedad cardíaca establecida .

Las siestas de más de una hora se vinculan con un mayor riesgo de diabetes tipo 2 y obesidad, posiblemente porque alteran los ritmos circadianos y afectan el sueño nocturno. Además, los adultos mayores que duermen la siesta y más de 8 horas por la noche presentan un mayor riesgo de mortalidad.

La recomendación final: siesta corta y temprana

La ciencia es clara: la siesta puede ser una aliada para la salud si se toma con moderación. La recomendación general es limitarla a 20-30 minutos y hacerla antes de las 3 de la tarde para no interferir con el sueño nocturno. Si necesitas un descanso más largo por enfermedad o privación severa de sueño, asegúrate de planificarlo con anticipación.

En definitiva, la siesta no es ni buena ni mala por sí misma: todo depende de cómo y cuándo se haga. Una siesta corta y estratégica puede ser una excelente herramienta para recargar energías, mientras que una siesta larga y descontrolada puede convertirse en un factor de riesgo para la salud.

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