Los mariscos son un alimento popular, sobre todo en Semana Santa, pero su consumo también implica riesgos si no se manejan adecuadamente. De acuerdo con información del ISSSTE, una mala manipulación, la interrupción de la cadena de frío o ingerirlos crudos puede derivar en intoxicaciones alimentarias.
El instituto señala que consumir mariscos contaminados puede provocar náuseas, vómito, diarrea, dolor abdominal, fiebre y debilidad muscular; en casos más severos, también puede presentarse hormigueo alrededor de la boca y dificultad para respirar.
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Para reducir riesgos, se recomienda comprar en lugares confiables que cumplan con normas sanitarias, verificar que estén frescos- sin olores extraños o apariencia opaca-, mantenerlos en refrigeración lo antes posible y cocinarlos adecuadamente, evitando consumirlos crudos, especialmente en personas vulnerables.
Síntomas pueden aparecer hasta 48 horas después
El ISSSTE advierte que los malestares no siempre son inmediatos ya que pueden manifestarse desde pocas horas después de consumirlos y hasta 48 horas más tarde, lo que puede dificultar identificar la causa.
Ante síntomas como molestias digestivas, fiebre o debilidad, la recomendación es acudir a una unidad médica para recibir atención oportuna.
Según el Manual Merck, los tratamientos específicos dependen del tipo de sustancia tóxica.
- Te darán medicamentos (antihistamínicos)
- Te harán beber mucho líquido
- Te darán líquidos por vía intravenosa (por vena) si usted no puede beber
- Te darán medicamentos para ayudarle a dejar de vomitar, si es necesario
- Te aplicarán tratamientos para que la temperatura corporal, la frecuencia cardíaca y la respiración vuelvan a la normalidad
