Cada 4 de marzo se conmemora el Día Mundial contra la Obesidad, cuyo objetivo es aumentar el conocimiento de la enfermedad, luchar contra el estigma del peso y fomentar acciones de prevención y promoción de la salud.
De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut), en México, el sobrepeso y la obesidad afectan a más del 75% de las personas adultas y al 35.6% de la población infantil.
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¿Cuáles son los problemas a la salud que provoca el tener obesidad?
En las últimas décadas, la obesidad se ha convertido en una de las epidemias silenciosas más agresivas del siglo XXI. Lejos de ser un simple asunto de peso o imagen corporal, la Organización Mundial de la Salud (OMS) la define como una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud. Lo alarmante es que muchas personas desconocen el verdadero impacto que este padecimiento tiene en el funcionamiento interno del organismo, mucho antes de que los síntomas sean visibles o incapacitantes.
A continuación, te contamos algunos problemas de salud asociados directamente a la obesidad:
- Enfermedades Cardiovasculares
El vínculo entre la obesidad y el corazón es uno de los más documentados por la medicina moderna. Cuando una persona tiene un índice de masa corporal (IMC) elevado, el corazón debe trabajar el doble para bombear sangre a todo ese tejido extra. Este sobreesfuerzo constante provoca un agrandamiento del ventrículo izquierdo y eleva la presión arterial, desencadenando lo que los cardiólogos conocen como insuficiencia cardíaca.
- Diabetes mellitus tipo 2
La diabetes tipo 2 es, quizás, la consecuencia metabólica más conocida y directa de la obesidad. El mecanismo es traicionero: el consumo excesivo de azúcares y grasas, sumado al aumento de peso, hace que las células del cuerpo dejen de responder adecuadamente a la insulina, la hormona encargada de meter el azúcar (glucosa) a las células para darles energía.
- Hígado graso no alcohólico
El hígado es uno de los órganos que más sufre las consecuencias de una dieta occidentalizada y el sedentarismo. La esteatosis hepática, conocida popularmente como "hígado graso", consiste en la acumulación de grasa en las células del hígado en personas que beben poco o nada de alcohol. Esta condición avanza en silencio, sin mostrar síntomas evidentes durante años.
Estudios publicados por la Asociación Americana para el Estudio de las Enfermedades del Hígado (AASLD) indican que la obesidad es el principal factor de riesgo para desarrollar esta patología, afectando ya a una cuarta parte de la población adulta mundial.
- Problemas osteoarticulares
El sistema musculoesquelético está diseñado para soportar una determinada carga biomecánica. Cuando el peso corporal excede los límites saludables, las articulaciones de las rodillas, las caderas y la columna vertebral comienzan a sufrir un desgaste prematuro. Cada kilo de más equivale a una presión adicional sobre el cartílago, el tejido que amortigua los huesos.
- Apnea del Sueño
Dormir no es un lujo, es una necesidad fisiológica, y la obesidad atenta directamente contra ella. La apnea obstructiva del sueño es un trastorno grave en el que la respiración se detiene y se reanuda repetidamente mientras se duerme. La causa principal es el exceso de grasa acumulada en el cuello, que comprime y estrecha las vías respiratorias superiores.
Según la Clínica Mayo, la obesidad es el factor de riesgo más significativo para desarrollar esta condición, que además incrementa las probabilidades de sufrir arritmias cardíacas nocturnas.
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