HISTORIAS MÉDICAS

A Michelle le dijeron que era la menopausia, en realidad tenía cáncer cerebral 

Michelle fue sometida a 13 cirugías cerebrales en solo dos años, en ese periodo también enfrentó meningitis, infecciones y fugas de líquido cefalorraquídeo

Créditos: Foto tomada de Brain Tumour Research.
Escrito en ESPECIALIDADES el

La historia de Michelle Dilger, una exitosa empresaria de 60 años, es un crudo recordatorio de cómo los síntomas de enfermedades graves pueden ser minimizados por el sistema médico. Lo que comenzó como dificultades en el habla y confusión fue inicialmente descartado por los doctores, quienes aseguraron que se trataba simplemente de menopausia y ansiedad. Sin embargo, la realidad era mucho más devastadora: Michelle padecía un glioblastoma, el tipo de cáncer cerebral más agresivo.

El diagnóstico erróneo: "Eran médicos que la conocían por 20 años"

A pesar de que los médicos de cabecera de Michelle conocían su personalidad y capacidades desde hacía dos décadas, atribuyeron sus cambios de comportamiento y problemas de lenguaje a procesos hormonales y estrés. Su hijo, Jack Dilger, recuerda el impacto de recibir la noticia correcta tras meses de incertidumbre: “Me horroricé. Sentí que el suelo se abría bajo mis pies”.

Jack relata a la organización Brain Tumour Research que todo comenzó cuando los mensajes de su madre dejaron de tener sentido y su habla se volvió inconexa, señales que hoy ve como evidentes, pero que en su momento fueron ignoradas por los profesionales de salud. Fue hasta una cita ginecológica de rutina cuando el especialista notó su evidente malestar y fue referida a un escaneo de emergencia que reveló el tumor en solo 30 minutos.

Foto tomada de Brain Tumour Research.

¿Qué es el glioblastoma?

Para entender la gravedad de este diagnóstico, es fundamental saber qué enfrenta el paciente. De acuerdo con Mayo Clinic, el glioblastoma es un tipo de cáncer cerebral agresivo que comienza en las células llamadas astrocitos, las cuales brindan sostén a las células nerviosas.

Dentro de la clasificación médica, el glioblastoma se cataloga como un glioma de grado 4, lo que lo convierte en el tipo más grave. De acuerdo con Mayo Clinic, esto significa que el tumor crece y se disemina con gran rapidez al tejido cerebral circundante, lo que dificulta enormemente su eliminación completa y permite que invada y destruya tejido sano. Los síntomas, como los que presentó Michelle, varían según la ubicación del tumor e incluyen cambios en el pensamiento, el habla y el equilibrio.

Foto tomada de Brain Tumour Research.

Un calvario de 13 cirugías en dos años

Tras un primer éxito quirúrgico donde se removió el 97% del tumor, la familia creyó haber superado lo peor. Jack comenta sobre ese momento de alivio temporal: “Cuando no sabes nada del proceso, imaginas que la cirugía será la parte más difícil. Por un breve momento, piensas que quizás estás fuera de peligro”.

Sin embargo, el glioblastoma es conocido por su reaparición. En 2023, el tumor volvió, desencadenando una serie de complicaciones médicas que llevaron a Michelle a someterse a 13 cirugías cerebrales en un periodo de solo dos años. Durante este tiempo, Michelle enfrentó desde meningitis mal diagnosticada hasta infecciones y fugas de líquido cefalorraquídeo que la mantuvieron hospitalizada el 90% del tiempo durante un año y medio.

Incluso tuvo que someterse a un procedimiento reconstructivo de más de 20 horas en el que se utilizó tejido de su muslo para crear un colgajo cutáneo en su cabeza, tras perder gran parte del lado izquierdo de su cráneo por las constantes intervenciones. Jack reflexiona sobre la dureza del proceso: “Escuchas ese diagnóstico y es imposible de procesar. Incluso hablar de ello ahora es difícil”.

Resiliencia: Michelle sigue en pie

A pesar del trauma físico y emocional, Michelle Dilger continúa desafiando las estadísticas. Aunque actualmente vive con dificultades en el habla y debilidad en el lado derecho de su cuerpo como consecuencia de las múltiples cirugías, no ha dejado de luchar.

“Cada momento positivo se sentía como tomar un respiro”, afirma Jack, quien ahora utiliza su marca de suplementos deportivos para recaudar fondos para la investigación de tumores cerebrales. Michelle sigue asistiendo al gimnasio una vez por semana e incluso celebró recientemente su cumpleaños número 60, un hito que en algún momento pareció inalcanzable para su familia.

La historia de Michelle es un llamado a la acción para una detección más rápida y una mayor conciencia sobre los síntomas cerebrales, que con demasiada frecuencia son descartados hasta que es demasiado tarde.