SALUD MENTAL: HISTORIAS DE MÉDICOS

“La medicina me rompió”: el drama detrás de la crisis emocional de médicos

Cada vez más médicos están dejando hospitales y consultorios tras enfrentar maltrato, estrés extremo, crisis emocionales y un sistema de salud que, aseguran, terminó por romperlos física y mentalmente

salud mental.Créditos: Canva
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“Algo murió dentro de mí ese día”, con esa frase, la doctora Frances Mei Hardin resume el momento en que decidió abandonar la medicina después de años de maltrato, humillaciones y desgaste emocional durante su formación médica.

Su historia forma parte de un reportaje publicado por Medscape, donde médicos de distintas especialidades relatan por qué decidieron dejar una profesión a la que dedicaron gran parte de su vida y que hoy enfrenta una creciente fuga de personal sanitario.

Hardin recordó que durante su residencia sufrió insultos constantes, jornadas extenuantes y un ambiente de violencia normalizada dentro del quirófano. El punto de quiebre ocurrió cuando un médico tratante la humilló públicamente durante una cirugía de ocho horas, cuestionando su capacidad y burlándose de ella frente al equipo médico.

"Un día, durante una disección del cuello, un médico tratante comenzó a regañarla por falta de experiencia, acusándola de no estudiar y burlándose abiertamente de sus respuestas. Después de 20 minutos de lo que ella llama "la canción y el baile de proxeneta y acoso que es muy común en el quirófano", Hardin se excusó de la cirugía de 8 horas", de acuerdo con la publicación.

Tras salir del quirófano llorando, desarrolló trastorno de estrés postraumático complejo y pensamientos suicidas.

"En la cultura del entrenamiento quirúrgico, no es admisible admitir este tipo de cosas", explicó. Para ella, el problema no era individual, sino parte de un sistema que ha normalizado el abuso en la formación médica.

El agotamiento que está expulsando médicos

El texto cita estudios que advierten que cerca de 86 mil médicos podrían abandonar la profesión hacia 2036. Además, investigaciones recientes señalan que los médicos con agotamiento emocional tienen hasta 1.5 veces más probabilidades de dejar la práctica clínica.

Aunque cada historia es distinta, muchos coinciden en los mismos factores: jornadas excesivas, presión administrativa, falta de apoyo emocional, discriminación y sistemas de salud enfocados más en productividad que en bienestar humano.

El otorrinolaringólogo Anthony Chin-Quee contó que, además de sentirse limitado por la estructura rígida de la medicina, enfrentó aislamiento y presión por ser un médico negro dentro de una especialidad quirúrgica altamente cerrada.

"Sentía que tenía que ocultar quién era para sobrevivir", relató.

La cirujana Mel Thacker describió su salida de la medicina como una “muerte por mil cortes”, una acumulación constante de frustraciones éticas y emocionales.

Aunque tenía una práctica exitosa, comenzó a sentirse incómoda con los incentivos económicos detrás de ciertos procedimientos médicos y con un sistema donde, aseguró, algunos médicos priorizaban ganancias antes que pacientes.

"Me hizo sentir asquerosa", confesó al recordar cómo ciertas decisiones médicas podían verse influenciadas por los reembolsos económicos.

Con el tiempo, el desgaste se volvió físico: ataques de pánico en el quirófano, ansiedad y agotamiento extremo terminaron alejándola de la práctica médica.

Otros médicos entrevistados también señalaron que gran parte de su tiempo dejó de enfocarse en pacientes para concentrarse en trámites, seguros médicos y procesos burocráticos.

Una endocrinóloga describió la medicina moderna como convertirse en "un mono glorificado de entrada de datos", obligado a llenar formularios en vez de mirar a los pacientes.

La cultura médica bajo cuestionamientos

Uno de los puntos más críticos del reportaje es la cultura de formación médica basada en resistencia extrema, jerarquías rígidas y normalización del abuso.

Hardin explicó que muchas políticas de protección laboral fracasan porque el problema está profundamente arraigado en la cultura hospitalaria.

Incluso relató que algunos programas médicos obligaban a residentes a ocultar las horas reales trabajadas para aparentar cumplimiento de límites legales.

Para Chin-Quee, otro problema es la idea de que la medicina debe vivirse como “un sacrificio” o “un llamado”, lo que provoca que muchos médicos sientan culpa por agotarse, poner límites o decidir abandonar la profesión.