SEMANA MUNDIAL DE LA LACTANCIA MATERNA

Lactancia materna: el primer escudo de salud para madres y bebés

Amamantar no solo proporciona el alimento ideal para el recién nacido, también fortalece su sistema inmunológico, reduce el riesgo de obesidad y enfermedades crónicas, y protege la salud de la madre

Semana mundial de la lactancia materna 2026.Créditos: Canva
Escrito en SOY MAMÁ el

La lactancia materna es una de las intervenciones de salud más eficaces para proteger la vida y el desarrollo de los recién nacidos y ofrece beneficios para la salud de las madres, pues además de aportar todos los nutrientes que un bebé necesita durante sus primeros seis meses de vida, fortalece el sistema inmunológico, disminuye el riesgo de infecciones, obesidad y enfermedades crónicas, mientras que en las mujeres reduce la probabilidad de desarrollar cáncer de mama, cáncer de ovario y diabetes tipo 2.

Pese a la amplia evidencia científica sobre sus beneficios, la lactancia continúa enfrentando múltiples obstáculos: la falta de información, el regreso temprano al trabajo, la ausencia de espacios adecuados para extraer y conservar la leche, el estrés y diversos mitos siguen dificultando que muchas mujeres puedan mantener la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida.

"La leche materna es el alimento ideal para el recién nacido, pero todo lo que rodea a la madre influye en que pueda llevar una lactancia exitosa", afirmó la doctora Itzhae López, Medical Manager de Bayer México.

El calostro, la primera protección del recién nacido

La especialista explicó a Sumédico que la primera leche que produce la mujer tras el nacimiento, conocida como calostro, posee características únicas que la convierten en la primera línea de defensa del bebé.

"Se le conoce incluso como la primera vacuna porque está llena de inmunoglobulinas y células de defensa que ayudan a proteger al recién nacido de infecciones respiratorias, diarreas y alergias mientras su sistema inmunológico termina de desarrollarse", señaló.

Posteriormente aparece la leche de transición y finalmente la leche madura, que continúa proporcionando proteínas, grasas, vitaminas y otros nutrimentos indispensables para el crecimiento y desarrollo del bebé.

Además de garantizar una nutrición completa, la lactancia materna se ha relacionado con una menor probabilidad de desarrollar obesidad, diabetes y otras enfermedades crónicas a lo largo de la vida.

En el marco de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, la especialista hizo un llamado a fortalecer el acompañamiento a las mujeres desde la planeación del embarazo y durante toda la gestación y el posparto, con el fin de que puedan ejercer la lactancia en condiciones adecuadas.

Beneficios que también recibe la madre

Los beneficios de amamantar no se limitan al recién nacido, pues durante la lactancia se producen cambios hormonales que favorecen la recuperación del organismo después del parto, ayudan a la contracción del útero y fortalecen el vínculo afectivo entre madre e hijo.

De acuerdo con la doctora López, también existe evidencia de que las mujeres que amamantan presentan un menor riesgo de desarrollar cáncer de mama, cáncer de ovario y diabetes tipo 2.

"El simple estímulo de la succión desencadena condiciones  hormonales que ayudan a la recuperación física de la madre y fortalecen la conexión emocional con su bebé", explicó.

La nutrición comienza antes del embarazo

La especialista destacó que una buena lactancia empieza incluso antes de la concepción, ya que el estado nutricional de la mujer influye en el desarrollo del embarazo, la formación del bebé y la producción de leche.

Explicó que durante la planeación del embarazo y las primeras semanas de gestación, el ácido fólico es indispensable para favorecer la adecuada división celular y reducir el riesgo de malformaciones congénitas, mientras que el hierro resulta fundamental para garantizar el transporte de oxígeno hacia el feto.

Más adelante, durante el embarazo y la lactancia, nutrientes como los ácidos grasos omega-3 y la luteína adquieren un papel esencial para el desarrollo cerebral y visual del bebé.

"No todas las etapas tienen las mismas necesidades nutricionales. El embarazo y la lactancia representan una alta demanda para el organismo y es importante adecuar la alimentación y la suplementación de acuerdo con cada etapa”, indicó.

Cuando estas necesidades no se cubren, pueden presentarse complicaciones como restricción del crecimiento fetal, hipertensión, preeclampsia y diabetes gestacional, además de incrementar el riesgo de enfermedades crónicas tanto para la madre como para el hijo.

Los mitos

A pesar de los avances en información, la lactancia continúa rodeada de creencias erróneas que generan preocupación entre las madres y, en algunos casos, provocan el abandono temprano de esta práctica.

Entre los mitos más comunes se encuentra la idea de que el tamaño del pezón determina la capacidad para amamantar, que un enojo o un susto "cortan la leche" o que es necesario "comer por dos" para producir una mayor cantidad.

La doctora López aclaró que la producción de leche depende principalmente del estímulo de la succión y del vaciamiento frecuente del pecho, no de consumir grandes cantidades de alimentos.

También explicó que las mujeres que tienen una cesárea pueden experimentar un ligero retraso en la bajada de la leche porque el organismo tarda algunas horas más en activar el mecanismo fisiológico que inicia su producción. Sin embargo, enfatizó que esto no significa que la lactancia vaya a fracasar y recomendó favorecer el contacto piel con piel y colocar al bebé al pecho lo antes posible.