VACUNAS

La vacuna que frena esta enfermedad

Una revisión de estudios confirmó que la vacuna conjugada contra la fiebre tifoidea ofrece una alta protección en niños y adolescentes, incluso frente a cepas resistentes de la bacteria

vacunas.Créditos: Canva
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La vacuna conjugada contra la fiebre tifoidea confirmó su alta efectividad para prevenir esta enfermedad infecciosa en niños y adolescentes, de acuerdo con una revisión sistemática y metaanálisis publicados en 2025, cuyos resultados fueron difundidos por el Comité Asesor de Vacunas e Inmunizaciones de la Asociación Española de Pediatría (CAV-AEP).

El análisis, que reunió la evidencia científica disponible tras la incorporación de esta vacuna a los programas nacionales de inmunización en distintos países, encontró que ofrece una efectividad del 87% para prevenir casos de fiebre tifoidea confirmados por laboratorio y una protección del 97% frente a infecciones causadas por cepas multirresistentes de Salmonella Typhi.

Los especialistas explican que la investigación tuvo como objetivo conocer el desempeño de la vacuna una vez implementada en los calendarios de vacunación de países donde la enfermedad es endémica, con el fin de aportar evidencia para orientar futuras estrategias de inmunización.

La vacuna recomendada por la OMS

La fiebre tifoidea continúa siendo un problema de salud pública en diversas regiones de Asia y África, donde afecta principalmente a niños menores de cinco años y aunque la incidencia mundial ha disminuido gracias a las mejoras en el acceso al agua potable y al saneamiento, la enfermedad sigue provocando millones de casos cada año.

Según el Comité Asesor de Vacunas e Inmunizaciones de la Asociación Española de Pediatría, la Organización Mundial de la Salud (OMS) precalificó la primera vacuna conjugada contra la fiebre tifoidea en 2017 y la recomienda como la opción preferente porque genera una respuesta inmunitaria más robusta y duradera, además de que puede aplicarse desde los seis meses de edad.

Hasta ahora, 10 países ya la incorporaron a sus calendarios nacionales de vacunación y otros cuatro preparan su introducción, principalmente en zonas donde la enfermedad es frecuente o circulan cepas resistentes a múltiples antibióticos.

¿Qué encontró la revisión?

La revisión sistemática analizó estudios realizados en países que ya utilizan la vacuna conjugada y confirmó que los niños vacunados presentan un riesgo significativamente menor de desarrollar fiebre tifoidea que quienes no recibieron el biológico.

Además del 87% de efectividad contra casos confirmados por cultivo, los investigadores identificaron una protección del 55% cuando se analizaron conjuntamente los casos probables, sospechosos y confirmados.

Uno de los resultados más relevantes fue la protección frente a la Salmonella Typhi multirresistente. Con base en un estudio realizado en Pakistán, donde estas cepas tienen alta circulación, la vacuna mostró una efectividad del 97%, lo que representa una herramienta importante ante el creciente problema de la resistencia a los antibióticos.

La eficacia también fue elevada por grupos de edad: alcanzó 94% en menores de cinco años y 95% en niños mayores de esa edad.

Respecto a la duración de la protección, el análisis mostró que la vacuna mantiene una efectividad del 89% durante los dos primeros años, del 81% al tercer año y del 77% al cuarto, aunque a los cinco años la evidencia disponible ya no permitió demostrar una protección estadísticamente significativa.

¿Qué es la fiebre tifoidea?

De acuerdo con Mayo Clinic, la fiebre tifoidea es una infección causada por la bacteria Salmonella enterica serotipo Typhi, que se transmite principalmente por el consumo de agua o alimentos contaminados con heces u orina de personas infectadas.

Entre los síntomas más frecuentes se encuentran fiebre alta, dolor de cabeza, dolor abdominal, diarrea o estreñimiento, debilidad y pérdida del apetito. Sin tratamiento oportuno con antibióticos, la enfermedad puede provocar complicaciones graves, como perforación intestinal, septicemia e incluso la muerte.

Por ello, además de la vacunación, los especialistas recomiendan consumir agua potable, mantener una adecuada higiene de las manos y extremar las medidas sanitarias durante la preparación de alimentos.