BAJAR DE PESO

Los riesgos y efectos secundarios de los GLP-1 

El uso de medicamentos como la semaglutida ha cambiado el tratamiento de la obesidad, pero expertos y organismos internacionales advierten sobre sus efectos secundarios y la necesidad de un enfoque integral

Los medicamentos GLP-1 como la semaglutida actúan como 'agonistas', lo que significa que imitan la acción de esta hormona, pero de forma más potente y duradera. 
GLP-1.Los medicamentos GLP-1 como la semaglutida actúan como "agonistas", lo que significa que imitan la acción de esta hormona, pero de forma más potente y duradera. Créditos: Canva
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Recientemente,  una clase de medicamentos conocidos como agonistas del receptor de GLP-1 han captado la atención mundial por su capacidad para combatir la obesidad y la diabetes tipo 2. Sin embargo, no son para todo el mundo, no deben automedicarse y su uso no está exento de contraindicaciones ni de efectos secundarios, por eso es fundamental el acompañamiento de un médico experto. 

¿Qué es el GLP-1 y cómo funciona?

El GLP-1 (péptido similar al glucagón de tipo 1) es una hormona producida de forma natural por el intestino delgado. Su función principal es regular los niveles de azúcar en la sangre al estimular la liberación de insulina y bloquear el glucagón.

Los medicamentos como la semaglutida actúan como "agonistas", lo que significa que imitan la acción de esta hormona, pero de forma más potente y duradera. 

A pesar de los beneficios que se les atribuyen en el combate a la obesidad, el tratamiento con GLP-1 conlleva una lista significativa de efectos adversos. De acuerdo con Mayo Clinic y Cleveland Clinic, los efectos secundarios más comunes suelen aparecer al inicio del tratamiento o al aumentar la dosis e incluyen:

  • Náuseas y vómitos.
  • Diarrea.
  • Pérdida de apetito.
  • Dolor de cabeza e indigestión.

Sin embargo, existen riesgos graves, aunque poco frecuentes, que requieren supervisión médica estricta, tales como:

  • Pancreatitis (inflamación del páncreas).
  • Cáncer medular de tiroides.
  • Lesión renal aguda.
  • Hipoglucemia (niveles peligrosamente bajos de azúcar), especialmente si se combinan con otros fármacos para la diabetes.

Además, se ha determinado que estos medicamentos no son seguros durante el embarazo, ya que estudios en animales han mostrado anomalías en el desarrollo fetal.

La postura de la OMS sobre los GLP-1 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó en diciembre de 2025 sus primeras directrices mundiales sobre el uso de estos fármacos para tratar la obesidad. Si bien reconoce que sustancias como la liraglutida, semaglutida y tirzepatida son herramientas eficaces, su recomendación para el uso prolongado es condicional.

Esta cautela de la OMS se debe a la escasez de datos sobre la seguridad y eficacia a largo plazo, así como a los altos costos y la falta de preparación de los sistemas de salud para garantizar un acceso equitativo. La organización enfatiza que la obesidad es una enfermedad crónica compleja que no se soluciona solo con medicamentos; estos deben ser parte de un enfoque integral que incluya dieta saludable y actividad física.

Finalmente, la OMS ha emitido una alerta sobre la proliferación de medicamentos falsificados o de calidad subestándar, impulsada por la alta demanda mundial, lo cual representa un riesgo adicional para la salud pública.