La compra consolidada de medicamentos e insumos para el periodo 2027-2028 avanza con un nuevo marco legal y un calendario más amplio, pero los principales retos para el abasto siguen siendo operativos: tiempos insuficientes, logística internacional compleja y adeudos acumulados a proveedores, de acuerdo con José Luis García Rodríguez, presidente de la Asociación Mexicana de la Distribución Institucional de la Salud (ASMEDIS).
En el podcast Líderes de la Salud, de Sumédico, el directivo explicó que el modelo centralizado de contratación aún se encuentra en un proceso de aprendizaje tanto para la administración pública como para los proveedores del sistema de salud y si bien el esquema no ha alcanzado todavía los niveles de abasto que requiere el sistema, ya hay mayor claridad en las directrices y en la forma en que se está construyendo la compra consolidada.
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Uno de los principales retos, señaló, han sido los tiempos, pues dijo, las compras y los modelos de contratación se han realizado en plazos muy recortados, lo que complica la logística, especialmente si se considera que entre 66 y 67% de los insumos son productos terminados provenientes del extranjero. A ello se suma que muchos productos fabricados en México dependen de materias primas importadas, lo que exige una planeación más amplia en procesos aduanales y de transporte.
¿Cómo vamos?
Actualmente, la compra multianual 2027-2028 se encuentra en la etapa de "diálogo competitivo"- diálogo de negociación con el gobierno en donde éste coloca las reglas con las que quiere contratar a los proveedores-; un proceso electrónico en el que la industria farmacéutica y de dispositivos médicos presenta observaciones sobre las reglas de contratación, esquemas de fianzas y condiciones de entrega. Esta fase concluyó el 20 de enero para medicamentos de patente y el 30 de enero para genéricos y dispositivos médicos.
Con base en estos insumos, el gobierno integrará las bases de licitación y en febrero próximo se realizará la investigación de mercado- obligatoria bajo la nueva Ley de Adquisiciones- y las licitaciones están previstas para mayo y junio, con fallos y contratos en julio. De cumplirse este calendario, la industria contaría con al menos seis meses para preparar el abasto.
"Esta nueva Ley de Adquisiciones contempla que forzosamente tiene que hacerse una investigación de mercado para hacer una contratación pública... ya tenemos calendario para las próximas licitaciones; en el mes de mayo sean medicamentos, en el mes de junio dispositivos médicos, contratos y fallos, todo listo en el mes de julio", dijo.
García Rodríguez subrayó que la certidumbre es clave en todo proceso y que el principal pendiente es el esquema de pagos, marcado por una deuda significativa con proveedores del sistema de salud, lo que compromete la participación de empresas, especialmente pequeñas y medianas.
"Lo que queremos es que no se vuelva a repetir ese episodio de una compra nula, de una nulidad de licitación, que hasta el día de hoy sigue doliendo porque se perdió la trazabilidad del abasto. En cualquier industria lo que se privilegia es la certidumbre", destacó.
El problema, IMSS Bienestar
El presidente de la ASMEDIS reconoció como "el problema", más grave en IMSS-Bienestar, donde persisten fallas en la emisión de órdenes de suministro, recepción de evidencias, facturación y validación administrativa, lo que ha generado atrasos crecientes en los pagos.
"El IMSS-Bienestar tiene un problema de administración pública porque no solamente es el tema de los pagos. Tienen problemas con la emisión de las órdenes de suministro, problemas para las citas, Para que los proveedores entreguen los insumos a tiempo, (para la entrega de las evidencias para poder ingresar a revisión, Para presentar las facturas y eso como consecuencia provoca un atraso fuertísimo en los pagos que se está convirtiendo en una bola de nieve cada vez más grande tanto para la administración pública como también para los proveedores del sistema de salud", sentenció.
El líder de la industria, destacó que fortalecer la planeación, mejorar los procesos administrativos y ampliar la participación de la industria permitirá que la compra consolidada funcione de manera más eficiente y contribuya a garantizar el abasto de medicamentos para la población.
