La menopausia es comúnmente asociada con síntomas externos como los bochornos y cambios de humor; sin embargo, expertas advierten que esta etapa representa una transición crítica que afecta profundamente la salud interna de la mujer. Más allá de las molestias superficiales, el descenso hormonal impacta directamente el metabolismo y el sistema cardiovascular, convirtiéndose en un factor determinante para la salud a largo plazo.
El cambio metabólico: Grasa visceral y resistencia a la insulina
Al participar en el podcast Más allá de Bochornos, realizado en colaboración por SuMédico y Mujer, Hormonía y Salud, las doctoras María de Lourdes Basurto Acevedo, especialista en Endrocrinología, y María Alejandra Madrid Miller, experta en Cardiología, explican que durante la transición a la menopausia, el cuerpo experimenta una recomposición corporal debido a la fluctuación y eventual caída de los estrógenos.
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De acuerdo con la doctora Basurto Acevedo, este proceso provoca una pérdida de masa muscular y un incremento de la grasa visceral, que es la que se adhiere a los órganos internos. Esta acumulación de "grasa mala" genera un problema de resistencia a la insulina, donde el cuerpo ya no responde adecuadamente a esta hormona.
Como explica la doctora Basurto: "El camino a la resistencia insulina simplificado es la baja de estrógenos en la menopausia produce más grasa abdominal, alteraciones hepáticas y dificultad para que la insulina actúe". Este círculo vicioso eleva los niveles de azúcar y lípidos en la sangre, aumentando el riesgo de desarrollar diabetes e hipertensión.
Riesgos para el corazón: Más que simples palpitaciones
El impacto cardiovascular es igualmente severo. La doctora Madrid Miller señala que la falta de estrógenos y la sensibilidad al estrés aceleran el proceso de aterosclerosis (acumulación de grasa en las arterias). Esto incrementa exponencialmente el riesgo de sufrir angina de pecho o un infarto.
Además, las mujeres en esta etapa son más vulnerables al llamado "síndrome de corazón roto", una respuesta exagerada al estrés que puede dañar el corazón de forma temporal pero peligrosa. La doctora Madrid destaca que existe un riesgo mayor de desarrollar hipertensión arterial debido a alteraciones en los sistemas que regulan la presión. Es vital entender que estos problemas acumulados son hoy "la principal causa de mortalidad en las mujeres aquí en México y en el mundo".
Opciones de tratamiento y prevención
La clave para hacer frente a la menopausia es la prevención y la atención médica oportuna. Las expertas recomiendan:
- Hábitos de vida saludables: Es fundamental entrar a la menopausia con un peso saludable, llevar una dieta sana, no fumar y realizar ejercicio de forma constante desde etapas tempranas de la vida.
- Terapia Hormonal: Esta opción se reserva para casos específicos, principalmente cuando los bochornos son tan intensos que afectan la calidad del sueño y la vida diaria. Requiere una evaluación médica rigurosa para descartar riesgos de cáncer de mama o trombosis.
- Chequeo Cardiovascular: Se recomienda realizar una evaluación completa al entrar a la menopausia para revisar niveles de colesterol, triglicéridos y función renal.
Hacia un nuevo protocolo de atención
Ante la necesidad de una atención integral, la Academia Nacional de Medicina de México, bajo el liderazgo de la doctora Basurto, trabaja actualmente en un protocolo especializado. Este equipo multidisciplinario, que incluye cardiólogos, endocrinólogos y ginecólogos, está desarrollando una serie de recomendaciones para que los médicos puedan estratificar el riesgo de cada paciente de forma oportuna.
Este esfuerzo busca atender el llamado "síndrome cardio-reno-metabólico", enfocándose en la prevención de la diabetes y las enfermedades cardiovasculares. Se espera que estos avances y guías clínicas sean presentados formalmente el próximo mes de octubre. Como enfatizan las especialistas, la meta es que tanto médicos como pacientes tomen conciencia de que "la menopausia va más allá de bochornos".
